SOBRE TINA
En qué creemos
Hacer de lo personal, universal.
Confiamos en las personas y en su singularidad. Buscamos expresiones auténticas y humanas. Queremos historias reales. Plantear diferencias. Crear puentes.
Pequeños encuentros.
Contar historias es poderosísimo. Al pensar nuestra historia o escuchando el relato de otro, nos damos cuenta que tenemos algo para contar y que ese algo puede ser un puente. Las historias nos conectan con los demás, nos sanan, nos hacen sentir vistos, comprendidos. Más allá de las diferencias, al final del día somos todos humanos, lo que sentimos y vivimos es universal.
La propia canción.
Inspiramos a buscar la propia voz, bajando el resplandor a discursos oficiales y manuales ajenos. Creemos en mensajes inspiradores, en la búsqueda de nuevos caminos, en minimizar ruidos. Se trata de respetar y potenciar la particularidad de cada historia. Hacerla brillar. De aquí la inspiración de este manifiesto. Permiso Oyola. Y gracias.
Belleza en la coherencia.
Absolutamente nos importan las formas. Creemos en la belleza de las palabras. Prestamos atención a las imágenes, reales o imaginarias, pero siempre justas, al diseño bien hecho, al ritmo y la coherencia de la trama. Buscamos el compromiso, los relatos generosos y audaces, que no escatiman en detalles y se animan a abrir puertas.
Más humor, por favor.
Buscamos el juego en cada encuentro. El humor nos da la oportunidad de sacudir estereotipos y relatar desde un lugar más personal y genuino. Reírnos de nuestros discursos nos conecta con nuestro lado más humano. Estamos convencidos que, desde ese lugar, más libre y lúdico, salen los mejores y más auténticos relatos.
Menos, es más.
El ruido nos anestesia y nos pone en modo automático. Necesitamos parar para mirar, escuchar, sentir. La tecnología es nuestra aliada y nos ahorra energía. La tomamos como herramienta a la hora de ejecutar. Pero creemos en el tiempo y en la calma a la hora de encontrar sentido al relato, deshacer lo superfluo, trazar el camino y darle valor.
Mirar con asombro.
Nuestra humanidad nos acerca al otro. Al comprender su historia, nos inspirarnos, nos reconocernos, admiramos, compadecemos, aprendemos o des-aprendemos, soltamos. Cualquier historia de vida puede iluminar, dar sentido y dejar valor si nos disponemos a mirarla con curiosidad y asombro.
Aquí algunas.

